Un mito nuestro
El demonio y un herrero
Esta historia relata una creencia que existe la miseria en el mundo. (acá la señorita comenzó a contar una historia en relación al mito de como comenzó lo que conocemos como miseria)
1. ¿Que hace Miseria para poder alimentar a sus hijos?
2. ¿Que hace el herrero cuando llega a su casa un viejito muy pobre?
3. ¿Que dones le da este viejito (Dios) en agradecimiento?
4. ¿Para qué le terminan sirviendo estos dones?
5. Explicar qué sucede con el alma de Miseria.
(Acabo de buscar en Internet, el mito y encontré ésto, creo que es lo que les contó la maestra a los chicos, se los dejo por si les ayuda a entender lo que hay que responder)
Dicen que había un hombre que se llamaba Miseria y era herrero. Ya cansado de la pobreza, porque no tenía qué darle de comer a los hijos, resolvió entregarle el alma al diablo por tres bolsas de plata. En el plazo de un año debía venir el diablo a llevarlo.
Un día se le presenta un viejito andrajoso en un caballo flaco y sin herradura.
El herrero le dio hospedaje, la mujer lo remendó y lo lavó y le colocaron herraduras al caballo. Cuando el viejito se quiso ir, le dijo al herrero:
- ¿Con qué te pagaré el favor que me has hecho?.
- No es nada.
- Bueno, te daré tres dones: el que se siente en esta silla no se levantará hasta que le ordenes; el que entre en la bolsa no saldrá sin que vos le ordenes y el que suba en esa planta de nogal no se bajará mientras vos no le ordenes.
Se despidió el viejito y se fue; éste había sido Tata Dios.
Cuando se cumplió el plazo, vino un diablo a llevarlo y el herrero le dijo:
- Espere que termine de hacer una herradura; siéntese a descansar en esa silla.
Cuando terminó de hacer la herradura, le dijo al diablo:
- Vamos
Y como el diablo no se podía levantar, se quedó sentado.
Al rato le dijo el diablo al herrero que si lo dejaba levantar le iba a perdonar la vida por un año más; el herrero le ordenó que se levante y el diablo se fue.
Cuando se cumplió otro año vinieron tres diablos a llevarlo y el hombre les dijo:
- Esperen que acabe de hacer esta herradura; suban a comer nueces.
Se subieron los diablos al nogal y no se podían bajar; desesperados le dijeron al herrero que le iban a perdonar un año más de vida si los dejaba bajar.
El herrero les ordenó a los diablos que se bajen y se fueron.
Al año siguiente vienen cincuenta diablos en mula a llevarlo al herrero; éste les dijo:
- Voy a ir , pero antes se entran todos adentro de esa bolsa.
Los diablos se metieron y el herrero los agarró a palos.
Los diablos le pidieron que los deje, que le iban a perdonar la vida si los sacaba de adentro de la bolsa. El herrero así lo ordenó y los diablos se fueron.
Cuando Miseria se murió, Dios no lo recibió en el Cielo porque vendió el alma al diablo.
Bajó al purgatorio y tampoco lo recibieron; entonces se fue al infierno con el palo. Salieron los diablos a recibirlo y lo vieron a don Miseria con el palo; los diablos tomaron disparando y cerraron la puerta del infierno.
Se volvió a Dios don Miseria y le dijo que los diablos no querían recibirlo. Entonces Dios lo mandó a que ande por el mundo, y es por eso que la miseria no se acaba.
(Acabo de buscar en Internet, el mito y encontré ésto, creo que es lo que les contó la maestra a los chicos, se los dejo por si les ayuda a entender lo que hay que responder)
Dicen que había un hombre que se llamaba Miseria y era herrero. Ya cansado de la pobreza, porque no tenía qué darle de comer a los hijos, resolvió entregarle el alma al diablo por tres bolsas de plata. En el plazo de un año debía venir el diablo a llevarlo.
Un día se le presenta un viejito andrajoso en un caballo flaco y sin herradura.
El herrero le dio hospedaje, la mujer lo remendó y lo lavó y le colocaron herraduras al caballo. Cuando el viejito se quiso ir, le dijo al herrero:
- ¿Con qué te pagaré el favor que me has hecho?.
- No es nada.
- Bueno, te daré tres dones: el que se siente en esta silla no se levantará hasta que le ordenes; el que entre en la bolsa no saldrá sin que vos le ordenes y el que suba en esa planta de nogal no se bajará mientras vos no le ordenes.
Se despidió el viejito y se fue; éste había sido Tata Dios.
Cuando se cumplió el plazo, vino un diablo a llevarlo y el herrero le dijo:
- Espere que termine de hacer una herradura; siéntese a descansar en esa silla.
Cuando terminó de hacer la herradura, le dijo al diablo:
- Vamos
Y como el diablo no se podía levantar, se quedó sentado.
Al rato le dijo el diablo al herrero que si lo dejaba levantar le iba a perdonar la vida por un año más; el herrero le ordenó que se levante y el diablo se fue.
Cuando se cumplió otro año vinieron tres diablos a llevarlo y el hombre les dijo:
- Esperen que acabe de hacer esta herradura; suban a comer nueces.
Se subieron los diablos al nogal y no se podían bajar; desesperados le dijeron al herrero que le iban a perdonar un año más de vida si los dejaba bajar.
El herrero les ordenó a los diablos que se bajen y se fueron.
Al año siguiente vienen cincuenta diablos en mula a llevarlo al herrero; éste les dijo:
- Voy a ir , pero antes se entran todos adentro de esa bolsa.
Los diablos se metieron y el herrero los agarró a palos.
Los diablos le pidieron que los deje, que le iban a perdonar la vida si los sacaba de adentro de la bolsa. El herrero así lo ordenó y los diablos se fueron.
Cuando Miseria se murió, Dios no lo recibió en el Cielo porque vendió el alma al diablo.
Bajó al purgatorio y tampoco lo recibieron; entonces se fue al infierno con el palo. Salieron los diablos a recibirlo y lo vieron a don Miseria con el palo; los diablos tomaron disparando y cerraron la puerta del infierno.
Se volvió a Dios don Miseria y le dijo que los diablos no querían recibirlo. Entonces Dios lo mandó a que ande por el mundo, y es por eso que la miseria no se acaba.
Otra clase de hiato


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